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Chaleco de Punto: 3 Formas de Usarlo

Vitos | 3 min de lectura

Chaleco de punto: 3 formas de usarlo (y por qué es tu mejor capa de entretiempo)

El chaleco de punto es de esas prendas que parecen simples pero resuelven muchísimo: suma una capa de abrigo sin el volumen de un suéter cerrado, y como no tiene mangas, se puede acomodar encima de casi cualquier cosa sin verse abultado. Si el tuyo lleva meses colgado sin mucho uso, aquí te damos tres formas de sacarle más provecho.

1. Sobre una blusa lisa, para la oficina

Un chaleco acanalado sobre una blusa de un solo color es de las combinaciones más rápidas y siempre se ve arreglada. Si tu chaleco tiene botones o solapa, ábrelo para un look más relajado, o ciérralo para uno más estructurado.

2. Encima de un vestido, para looks urbanos

Los chalecos con diseño más deportivo-chic (como los modelos capitonados) funcionan muy bien encima de un vestido sencillo, sumando estructura a la figura sin necesidad de fajarte nada ni agregar una prenda pesada.

3. Como capa extra bajo un saco o cárdigan

En los días más fríos, un chaleco de punto delgado puede ir por dentro de un saco o cárdigan abierto, sumando una capa de calor que no se nota desde afuera pero que se siente.

Por qué es una pieza que vale la pena tener

Al no tener mangas, un chaleco combina con prácticamente cualquier tipo de manga que ya traigas puesta —larga, corta o 3/4— lo que lo hace mucho más versátil que un suéter cerrado a la hora de armar looks por capas.

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